Improvisación y creatividad con niños

IMPROVISANDO CON NIÑOS, EXPLICADO A LOS ADULTOS
Los niños son, si se les deja y anima, improvisadores naturales.

A través de juegos y propuestas de TRABAJO colectivo podemos conseguir que desarrollen un lenguaje y fluidez improvisando que les va a ayudar a mejorar y profundizar su relación con el instrumento (sea éste el que sea; puede ser también el cuerpo, la voz…) y a establecer unas relaciones diferentes con sus compañeros, constituyendo unas NUEVAS bases de aprendizaje, más creativas y menos competitivas.

Los juegos que planteamos tienen distintos objetivos, no sólo musicales, sino también sociales, en cuanto que proponen o promueven referencias no musicales y facilitan la reflexión, la interacción y nuevas relaciones entre los participantes. Queremos conseguir que los chavales se expresen a través de sus instrumentos y puedan sonar como ellos quieran.

Cada niño y cada grupo es un mundo y aquí sólo explico algunas de mis propuestas para improvisar. Cada NUEVO taller me regala montones de ideas y siempre adapto los planteamientos a los diferentes grupos y sus necesidades expresivas.

1. El juego del eco

Hay una propuesta general para todos, por ejemplo, hacer dos sonidos largos y dos sonidos cortos (cualquier combinación vale). Los participantes TIENEN libertad para elegir esos sonidos (su altura, timbre), darles una dinámica determinada y elegir la duración de los silencios entre ellos. En cuanto suena el segundo sonido corto y casi encima de él -para TRABAJARla escucha y la rapidez en la respuesta, algo esencial en la improvisación- el siguiente compañero en el círculo de trabajo tiene que tocar también dos sonidos largos y dos cortos y así sucesivamente.

Con ESTE ejercicio, empezando por lo más sencillo, el niño o la niña tiene que elegir un material determinado, darle un sentido musical a su exposición, dejarse “interrumpir” por el sonido de otro, estar atento y agilizar su capacidad de respuesta para estar casi encima del último sonido de su compañero.

2. El juego de la “madre”

Uno de los participantes propone algo, toca un pequeño motivo y los demás tienen que jugar a imitarlo, reproduciendo, en la medida de lo posible, la rítmica, el carácter y el dibujo de la frase. No es tan importante conseguir una imitación “literal” reproduciendo exactamente las alturas de los sonidos, COMO una reproducción de la esencia del motivo.

Todos ellos pasarán por el papel de “madre”, es decir todos ellos propondrán su motivo a los demás.

En un vuelco de este juego –que es fundamentalmente trabajar la imitación– podemos proponer realizar un contraste de la frase propuesta. Aquí los niños tienen que hacer un análisis rápido (y muchas veces no consciente) de las características fundamentales del motivo, para tocar una propuesta opuesta o contrastada.

3. Representar y adivinar personajes

Este juego se realiza en grupos pequeños. Se seleccionan diversos personajes con un carácter fuerte y marcado y se reparten entre los grupos. Cada grupo tiene que representar en sonido y movimiento el personaje que le ha tocado y tendrá que adivinar el personaje que representa otro grupo. Ellos mismos pueden seleccionar los personajes (para que estén cercanos a su realidad vital e imaginativa y también dependiendo de su edad), pero, como ejemplo, podrían ser: El dragón, el príncipe, la princesa, la bruja, el DETECTIVE, el asesino, la mascota.

4. Miniaturas

Se trata de componer y tocar piezas breves, en grupos, que representen fenómenos o elementos naturales: un huracán, un terremoto, una tormenta, el mar, el invierno. En un trabajo CONTINUADO, la sugerencia de partida PUEDE ser cada vez más poética, de tal manera que la música que hagan se vaya haciendo más abstracta y más separada de la “representación real”.

5. Los tres deseos

Los chavales tienen que hacer tres intervenciones sonoras y/o de movimiento y tienen que elegir el material que van a exponer y el momento adecuado para intervenir. Es una pieza colectiva que empieza cuando el primer participante se pone en ACTIVIDAD y acaba cuando el último ha realizado su tercera intervención.

En esta pieza TRABAJAMOS dos cuestiones importantes: la elección del material, que puede depender o no del contexto sonoro que se está produciendo, y la elección del momento adecuado para soltarlo.

6. El solo: planteamiento, desarrollo y final de un motivo

Más bien hacia el final del taller, se les puede pedir que cada uno piensen en un “CUENTO o narración musical” y que trabajen sobre un motivo – como quien cuenta una historia – desarrollándolo y llegando a un final.

Para ello se puede haber trabajado antes con ostinatos, es decir, motivos que se repiten una y otra vez, desarrollándolos un poco y volviendo al ostinato inicial.

7. Conducción y repertorio de materiales

El grupo puede constituirse en orquesta y, después de haber experimentado con un repertorio de materiales: sonidos largos, sonidos cortos, trinos, glisandos, pequeñas DESCARGAS sonoras, fragmentos melódicos, fragmentos rítmicos, sonido de aire, silbidos, susurros, gritos, ostinatos, sonidos percutidos, etc… dejarse conducir por mí, e intentar que ellos se conduzcan a sí mismos. Es una buena experiencia, relacionada con el respeto y la obediencia pactada, que todos pasen por el papel de “director”.
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